Estudios de caso

No existen dos casos iguales. Cada caso es emocionante y es una historia sobre una familia cuyos miembros se encuentran dispersos por el mundo por motivo de acontecimientos muy diversos.
Para que pueda darse una idea de nuestro trabajo, hemos hecho para usted una pequeña elección de casos de los que nos ocupamos. Hay muchos casos que tienen un significado importante y un valor sentimental para nosotros – pero los casos en continuación son los que destacan de los demás.

EL INDIGENTE DE LA ROTONDA DE WOLVERHAMPTON

EN 2008 UNO DE NUESTROS SOCIOS BRITÁNICOS SE DIRIGIÓ A NOSOTROS CON UN CASO QUE EN PRINCIPIO PARECÍA BASTANTE CURIOSO.

• Un hombre, conocido como “el indigente de la rotonda de Wolverhampton”, quien “vivía” en la mitad de una rotonda en la ciudad británica Wolverhampton durante casi 40 años, falleció a los 87 años de edad. Nuestra preocupación de que el difunto no dejó la herencia pronto desapareció cuando nuestro socio británico descubrió que la pensión del causante fue intacta durante décadas, lo que significaba que la herencia fue casi 100.000 libras británicas.
• Con la ayuda de nuestra empresa asociada de Polonia y con muchas empresas europeas que se dedican a la búsqueda de herederos como competidores, logramos localizar los herederos en Alemania y Croacia y enviar sus solicidudes a Gran Bretaña.

SANTOS BRASILEÑO – EL CASO SANTOS

NUESTRO SOCIO ALEMÁN NOS PIDIÓ LOCALIZAR POSIBLES DESCENDIENTES DE UN ALEMÁN QUE EMIGRÓ A BRASIL EL 1919 PUESTO QUE POSIBLEMENTE TENÍAN DERECHO A UN TERRENO EN EL BERLÍN DEL ESTE.

• Con ayuda del Archivo Nacional de Rio de Janeiro buscamos el listado de emigración y encontramos que el causante se mudó de Alemania al puerto que antes era próspero, Santos, en 1919. Posiblemente dejó su patria por la situación económica difícil en la que se encontraba Alemania después de la Primera Guerra Mundial para empezar de nuevo en Brasil.
Con la ayuda del señor Roscampo, nuestro representador en Brasil, que investigó todos los datos del censo del período en cuestión, e investigó toda la correspodencia histórica del Cónsul en Brasil, encontramos un telegrama que el inmigrante había mandado a su hermana a Alemania el 1932. Le dijo que el trabajo en las plantaciones de plátanos fue muy duro y mal pagado, y que sufrió de las fiebres contínuos, pero que su hija María cuidaba de él.

• De esta manera nos informamos de que el difunto tuvo una hija cuyo nombre era María. Con ayuda del registro civil local pudimos ver todos los certificados de nacimiento de las personas nacidas en Santos y asi descubrimos que la hija del causante de verdad nació en el año 1925.

• Luego empezamos a buscar la documentación de los contratos matrimoniales que pronto encontramos. Desafortunadamente, pronto descubrimos que la hija tuvo el nombre más común en Brasil – su nombre al casarse pasó a ser María Santos.
• Puesto que localizar esta mujer parecía una misión imposible y puesto que no sabíamos ni siquiera si seguía viva, llegamos al la idea de buscar el posible certificado de defunción en el cementerio protestante en la periferia de la ciudad, ya que suponíamos que el causante no se convirtió al catolicismo a pesar de su emigración a Brasil.
• De verdad encontramos el certificado de defunción del causante. Estaba escrito que falleció el 1947 sin dejar naday, puesto que no se encontró ningun familiar vivo, la el ayuntamiento pagó el entierro.
• Obviamete María Santos desapareció y nuestra última esperanza fue empezar una búsqueda de información el los medios de cmunicación locales (la radio, la prensa), pero esto no dio ningún fruto.
• Finalmente, encontramos al director de la casa de acogida de los pobres que, aunque tenía 94 años, se acordó del fallecido que vivió allí hasta el final de su vida.
• El director nos contó sobre la situación precaria de la familia. Supo que el causante tuvo una hija llamada María, que trabajaba como mujer de limpieza. Afortunadamente, se acordó del nombre de su antiguo empleador, cuyos hijos luego visitamos. Los hijos del empleador, de hecho, se acordaban de María Santos. Nos dijeron que María había fallecido unos cinco años atrás y subrayaron que ella tuvo nueve hijos de los cuales uno trabajaba para el ayuntamiento local.
• La búsqueda de este nieto del fallecido no duró mucho. Cuando le encontramos, el nieto nos dijo de otra tía que había fallecido y que llevaba una vida dura en una plantación de plátanos a 300 kilómetros de la ciudad.
• Al final nos enteramos de que dos hijas del causante tuvieron en total 17 hijos. Una búsqueda que siguió nos llevó a la conclusión de que había más de 55 herederos legítimos, de los cuales sólo unos pocos sabían leer y escribir.
• Una de las hijas del causante se casó con un indígena, nacido y crecido en la tierra americana, con el que tuvo 13 hijos. Nosotros los acompañamos a todos a un notario donde sus firmas – que eran, en realidad, sus huellas dactilares – fueron compulsadas.
• Aunque todo el procedimiento duró más de 8 meses, al final conseguimos una ayuda económica para muchos herederos en Brasil. Con el dinero conseguido cada uno de ellos fue capaz de comprar una casa con un terreno – mientras que antes eran “esclavos modernos” que dependían completamente de los terratenientes.

UNA FAMILIA DISPERSA POR EL MUNDO

LA EMPRESA ASOCIADA DE AUSTRALIA NOS PIDIÓ ENCONTRAR UNOS POSIBLES HEREDEROS LEGÍTIMOS DE UN GRIEGO QUE EMIGRÓ A AUSTRALIA. SABÍAMOS EL LUGAR DE NACIMIENTO DEL CAUSANTE, UN PUEBLO PEQUEÑO EN LA CUESTA DEL SUR DE GRECIA DONDE ÉL TRABAJABA COMO PASTOR HASTA QUE EMIGRÓ, Y SABÍAMOS SU FECHA DE NACIMIENTO.

• Nos pusimos en contacto con las autoridades locales y pronto descubrimos que tuvo un hermano. Según las palabras del alcalde, este hermano también emigró, pero nadie sabía a dónde. Aproximadamente una semana después de nuestra conversación telefónica con el alcalde, nos contactó un griego quien emigró a Alemania y se referió a nuestra conversación con el alcalde. Este hombre dijo que el hermano del causante se mudó a un lugar cerca de Budapest donde cambió su nombre.
• Gracias al apoyo activo de la Embajada de Grecia en Hungría, pudimos conocer el nuevo nombre de su hermano y al final pudimos localizarle, sin mayores problemas, en un pueblo cerca de Budapest. El heredero no había sabido de su hermano en los últimos 50 años y, a pesar de la noticia triste de su fallecimiento, estaba contento de saber de su último domicilio.

UN MILLÓN DE EUROS PERDIDOS

DESAFORTUNADAMENTE, NO CADA CASO TIENE UN FINAL FELIZ. DE VEZ EN CUANDO ENCONTRABAMOS A LOS HEREDORES QUE NO ESTABAN DISPUESTOS A ACEPTAR LA HERENCIA, PERO NUNCA ANTES LA CANTIDAD DE LA HERENCIA RECHAZADA FUE MÁS DE UN MILLÓN DE EUROS.

• Desde un despacho de genealogía alemán durante los años siguieron las huellas de un polaco que emigró a Alemania, luego se mudó a Gran Bretaña y por fin a Nueva Zelanda. Ellos escribieron una carta al hombre, informándole que recibió una herencia, a lo que él contestó que no estaba interesado.
• Nuestros socios supusieron que esto tenía que ver con el posible origen judío del heredero, que supuestamente le llevó a sospechar de las cartas de Alemania debido a los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial. Por eso nos pidieron a ponernos en contacto con este hombre, ya que teníamos un compañero de trabajo judío que podía convencer al heredero mediante una conversación personal que de verdad tenía derecho a la herencia.
• Además, el apellido materno de la esposa del heredero sonaba italiano, y el personal que elegimos para esta tarea no sólo que hablaba perfectamente hebreo, sino también se comunicaba sin problemas en italiano.
• Después de un vuelo de 26 horas de Viena vía Kuala Lumpur a Sídney, nuestro genealogista por fin llegó a Wellington, la capital de Nueva Zelanda, donde visitó al heredero y le explicó el caso. Pronto se dio cuenta de que el heredero no era judío y que su esposa no hablaba italiano. Además, el heredero le dio a entender claramente que él no cree que la herencia es un derecho, pero también que él no estaba interesado en completo en una cantidad de dinero tan grande, porque tenía miedo de que su mujer iba a ser secuestrada y que quién le iba a preparar la comida entonces.
• Los intentos infinitos de convencer al heredero a través de los notarios y abogados locales no dieron fruto, y en consecuencia, nuestro genealogista cogió un vuelo a casa después de 5 días.
• Es más, queríamos añadir en conclusión que el heredero vivía en una situación económica bastante mala, y que su hijo estaba muy interesado en el dinero, sobretodo porque llevaba un tiempo en paro. No obstante, la conversación entre el hijo y el padre fue sin éxito, igual que los esfuerzos de nuestro genealogista.

SIGUIENDO LOS RASTROS EN GALITZIA

A VECES EN NUESTRA PROFESIÓN TODO LO QUE SE NECESITA SON LOS CONOCIMIENTOS HISTÓRICOS Y LA SUERTE…

• Nos pidieron nuestros socios alemanes a encontrar a loo herederos de una mujer que hablaba alemán y que provenía de Galitzia.
• Puesto que los archivos en el país de la corona del este más lejano en la Monarquía austrohúngara no están en buenas condiciones, y puesto que a veces se puede tardar más de un año en gestionar la información, la probabilidad de encontrar los herederos legítimos en un tiempo cercano fue relativamente pequeña. Pero sabíamos que, después de la Segunda Guerra Mundial, un 99% de la populación de habla alemana en Galitzia emigró sobretodo a las regiones alemanas Baden-Wurtemberg y Hesse, tanto como a los estados federados austriacos en Alta Austria y Salzburgo.
• La búsqueda del registro telefónico de las regiones mencionadas resultó con el apellido adecuado en el encuentro de dos herederos y, en breve, encontramos el hijo del sobrino del causante en Salzburgo. Él también nacio en Galitzia y fue obligado a abandonar el país en 1945 después de la invasión del Ejército rojo.

EL VIAJE A ISRAEL

SOMOS CONSCIENTES DE QUE NUESTRA PROFESIÓN ES RELATIVAMENTE DESCONOCIDA. TAMBIÉN SABEMOS LO IMPORTANTE QUE ES COMBATIR CADA ESCEPTICISMO QUE LOS HEREDEROS PUEDEN TENER ANTES DE QUE LES EXPLICAMOS TODAS LAS VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL CASO.

• En un caso concreto, que nos ofreció uno de nuestros socios húngaros en los Estados Unidos, una heredera, sobrina del causante que falleció en los EEUU, ya había sido encontrada por parte de nuestro socio húngaro tras las investigaciones exhaustivas de los archivos diferentes en Polonia y Haifa (Israel), pero no contestó a las cartas de nuestro socio.
• Po eso – y sobretodo por nuestro personal judio en el sitio – fuimos pedidos a ponernos en contacto con la heredera. En principio niestros intentos fueron sin éxito simplemente porque la persona en cuestión no contestaba a las llamadas de nuestro empleado.
• Al final, nuestro genealogista consiguió descubrir el nombre de la hija de la heredera, que vivía en Tel Aviv, y le llamó. Ella confirmó que su madre simplemente ya no era capaz de utilizar el teléfono y nos preguntó con enfado por el motivo de nuestra llamada.
• Nuestro empleado le explicó a la hija nuestro campo de actividad y destacó que su madre podía tener derecho a la herencia de una cantidad significante de dinero. La señora resultó más que escéptica y exigió tener todas las informaciones sobre este caso, del que no quiso hablar por teléfono. Después llamó a nuestra oficina en Viena y preguntó que el director general de la empresa vaya a Tel Aviv ya el siguiente día – en el contrario, iba a bloquear todo nuestro intento de ponernos en contacto con ella.
• Dos horas más tarde, nuestro director general y un genealogista hicieron las maletas con las cosas imprescindibles y 5 horas después de la conversación telefónica ya estaban en el vuelo de Viena vía Zúrich (el vuelo directo de Viena a Tel Aviv ya era completo) a Israel. Nuestro representante los esperó y llevó al lugar de la cita, a un hotel grande en el centro de Tel Aviv. La hija de la heredera y su hijo, acompañados por sus esposos y dos abogados, nos esperaban allí.
• Después de la reunión de cinco horas en la que reinaba el escepticismo, fue acordado que los hijos de la heredera iban a dejar la cuestión para el día siguiente cuando nos iban a avisar.
• Sin embargo, puesto que el día siguiente ere un sábado (sabbat – sabbat judío), el día cuando no está permitido trabajar, tuvimos que esperar hasta el crepúsculo antes de contactarles.
• A diferencia del hijo de una mente un poco más abierta, la hija nos dijo que había consultado a su marido de los EEUU y que no estaba interesada en seguir el diálogo. Después contactamos al hijo y le pedimos por una reunión más.
• Desafortunadamente, él vivía 150 kilómetros de Tel Aviv y fue imposible encontrar un taxi en sabbat. Al final, conseguimos llegar allí a través de la Franja de Gaza y contamos con una reunión más con el hijo.
• En la cena, en la que estaba presente también su abogado, logramos convencer al hijo en el caso, pero hacía falta que pasen 5 horas más hasta que el acuerdo de la remuneración fue aceptada por las dos partes.
• Después de esto, el hermano contactó a su hermana que, después de mucha reluctancia, por fin acepto a que le entreguemos el contrato a la vuelta a Tel Aviv que ella luego entregaría a su madre.
• El día siguiente, el día de la salida planificada, nos llegó el contrato firmado y cogimos un vuelo a Viena el día siguiente.
• La heredera tenía derecho a casi 700.000 dólares estadounidenses.

EL TRANSPORTE DE NIÑOS (KINDERTRANSPORT)

UNO DE LOS CASOS MÁS COMPLEJOS Y QUE MÁS RETO SUPONÍA PARA NOSOTROS VINO DE UN NOTARIO AUSTRIACO, QUE NECESITABA NUESTRA AYUDA EN ENCONTRAR EL HEREDERO DE UNA PERSONA QUE SOBREVIVIÓ A UN CAMPO DE CONCENTRACIÓN JUDÍO.

• Revisamos muchos expedientes y pronto descubrimos que el causante tuvo un hermano cuyo destino, no obstante, fue completamente desconocido. Supusimos que el hermano no sobrevivió al Holocausto por su religión. Cuando estudiamos los listados de las víctimas no encontramos el nombre del hermano, lo que nos llevó a pensar que el hermano al final consiguió sobrevivir a la guerra.
• Sabíamos que el hermano tenía 16 años cuando Hitler llegó al poder y se suponía que quizá emigró a los EEUU o a Israel, pero no podíamos encontrar una prueba de esto en ninguna base de datos correspondiente.
• El listado de así llamado El transporte de los niños (Kindertransport) al final nos ayudó – se trata de un listado de los niños judíos que tuvieron la oportunidad de escaparse a Inglaterra sin sus padres en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Con tal sólo una maleta, una bolsa y 10 Reichsmark, alrededor de 10.000 niños judíos se salvó del régimen nazi.
• Cuando llegaron a Inglaterra, les cuidaban las familias de acogida. El registro de una de estas familias contenía el nombre del hermano quien estabamos buscando. El hermano afortunadamente tuvo un “patrocinador” asignado por el gobierno británico. Preguntamos a sus hijos dónde se encontraba el hermano del causante y descubrimos que él después emigró a Canadá, a través de Shanghái, a los 18 años.
• En breve eramos capaces de localizar a los descendientes de este hermano en Ottawa y les informamos sobre el destino de su tío.

Título de Spoiler

EN 2005 NOS ADVIRTIERON DE UN PISO QUE SE ENCONTRABA EN UNA DE LAS ZONAS DE SUBURBIO DE VIENA QUE, DESPUÉS DEL FALLECIMIENTO DEL PROPIETARIO, IBA A PASAR AL ESTADO SI NO ENCONTRABAMOS LOS HEREDEROS LEGÍTIMOS DENTRO DE UN CIERTO PERÍODO DE TIEMPO.

• Pronto descubrimos que la propietaria fue una señora llamada Liudmila D., supuestamente de Mannheim, en Alemania.
• Sin embargo, cuando la búsqueda de nuestra oficina en Alemania no consiguió proporcionarnos ninguna información, llevamos a cabo la investigación más profunda y desubrimos que ella no nació en Alemania, sino en Ucrania, en Mannheim cerca de Odesa, la antigua “colonia” alemana, Besarabia.
• Uno de nuestros empleados, con ayuda de uno de nuestros socios, localizó esta mujer. Como ya sabemos, la mayoría de los alemanes allí fue forzada de abandonar sus casas en la Segunda Guerra Mundial y se suponía que la familia emigró o bien a Alemania, o bien a Austria.
• Con ayuda de la Asociación de los alemanes de Besarabia desplazados, pronto encontramos el certificado de nacimiento se esta mujer y descubrimos que tenía dos hermanos y una hermana, cuyo domicilio en ese momento fue desconocido.
• Además, la asociación nos ayudó a encontrar los familiares más distantes de la causante, es decir, de su familiar, quienes fueron “rescatados” de la Unión Soviética por la República Federal de Alemania en los años 1960.
• Nos contaron de la hermana que supuestamente vivía en Alemania. Después de mucha investigación trabajosa logramos identificar a la hermana, sólo para descubrir que ella había fallecido hace más de 20 años, por lo cual tuvimos que buscar sus descendientes a los que al final encontramos en Bélgica.
• Ahora tuvimos un heredero (el descendiente de la hermana en Bélgica), pero ¿qué pasó con los hermanos de la causante? Con la ayuda de uno de nuestros socios descubrimos que sólo la causante consiguió escapar del Ejército Rojo durante la retirada de las fuerzas armadas alemanas. Sus hermanos étnicos alemanes fueron acusados de la colaboración con los nazis y condenados a 25 años de trabajo forzoso en Siberia.
• La pena de 25 años fue reducida a 15 años. Cuando esos 15 años pasaron, los hermanos de la causante se mudaron al este de Kazajistán, cerca de la frontera con China, donde fallecieron unos años atrás. Toda su vida, la difunta intentaba, con el apoyo de la Cruz Roja, ponerse en contacto con sus hermanos, pero, desafortunadamente, sus esfuerzos eran en vano.
• Después de tres meses de una investigación intensiva en Kazajistán, nuestros socios nos informaron que los descendentes de los hermanos fallecidos mientras tanto siguien viviendo en Rusia en las condiciones muy precarias. Conseguimos localizarlos y, junto con su familiar belga, ellos ahora pueden disfrutar del piso en Viena y de cierta suma de dinero.

TRABAJO FORZOSO EN SIBERA

A PRINCIPIOS DE DICIEMBRE DE 2004 NOS LLEGÓ UNA CONSULTA A TRAVÉS DE UN CORREO ELECTRÓNICO DE RUSIA. SEÑOR D. NOS INFORMÓ QUE SU ABUELO FUE HERIDO EN LA BATALLA DEFENSIVA DEL IMPERIO AUSTROHÚNGARO DURANTE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL EN LEMBERG (ANTIGUO PAÍS DEL IMPERIO AUSTROHÚNGARO EL REINO DE GALITZIA Y LODOMERIA). MÁS TARDE FUE SECUESTRADO POR EL EJÉRCITO RUSO Y LLEVADO AL TRABAJO FORZOSO A SIBERIA.

• Antes de su muerte el fallecido, quien se quedó sin nacionalidad, se casó con una rusa que dio luz a su hijo único. El hijo sufría mucho las impicaciones de la Segunda Guerra Mundial puesto que le consideraban un alemán étnico.
• Al terminar la guerra, la familia austriaca intento, en varias ocasiones, traer al hijo del soldado secuastrado a Austria, pero no lo consiguió. Él nunca vivió a ver la patria de su padre.
• Su hijo, quiene vive en una regió autónoma judía de Rusia, nos pidió buscar sus familiares en Austria.
• Para empezar, llevamos a cabo una investigación de las inscripciones de nacimiento en el pueblo natal de su abuelo (en Baja Austria). Asimismo, descubrimos que el abuelo tuvo hermanos cuyos descendientes no logramos localizar, a pesar de la investigación axhaustiva en esta región.
• Con ayuda del Archivo del Estado federal de Viena y de la ciudad de Viena descubrimos que una parte de la familia se mudó a Viena después de la Primera Guerra Mundial, y que fallecieron en Viena. Estudiando el registro de las tumbas en el Cementerio central confirmamos que algunos de sus familiares de verdad murieron en Viena.
• Luego investigamos en quién pagó por la tumba del soldado secuestrado – y fue, como encontramos, la hija del hermano quien entonces contactamos y que confirmó que uno de los familiares no volvió de Rusia.
• Y de esta manera conseguimos reunir a la familia que estaba separada casi 90 años.

LA HIJA ESCOCESA
• En nuestro caso, en cuanto a una señora austriaca, sabíamos que dio luz a una niña en Hamburgo cuando tenía 17 años. Sin embargo, el domicilio de la hija fue desconocido. Pronto nos enteramos de que la hija fue una hija extramatrimonial y que nació en Hamburgo durante la gira en Alemania, pero que fue adoptada por una familia escocesa cuando era de muy corta edad. La hija no tuvo ningun contacto con su madre que finalmente se estableció con su marido en Estitia.
• Con la ayuda de nuestro socio británico pronto localizamos a la hija que, mientras tanto, se había casado tres veces. La hija sabía que su madre biológica vivía en Austria, pero no sabía cuál era su nombre.
• La hija al final heredó una casa bastante lejana en Austria que se pasaria al Estado sin nuestra intervención.